Cómo ser Silicon Valley

Texto original: http://www.paulgraham.com/siliconvalley.html, de Paul Graham

Traducido por: Alejandra Jesús García Romero

Ver todos los ensayos

Ensayo escrito en mayo de 2006

(Este ensayo se deriva de una charla en Xtech).

¿Podrías reproducir Silicon Valley en cualquier otro sitio? o también, ¿qué es lo que hace a Silicon Valley ser un lugar especial?

No me sorprendería si Silicon Valley fuese difícil de reproducir en otros países, porque ni siquiera se podría hacer en otro sitio dentro de los Estados Unidos. ¿Qué se necesita para construir un silicon valley incluso aquí?

Lo que se necesita es tener a la gente adecuada. Si pudieras hacer que diez mil personas específicas se mudaran de Silicon Valley a Buffalo, entonces Buffalo se convertiría en Silicon Valley. [1]

Esto es un impactante punto de partida desde el pasado. Hasta hace un par de décadas, la geografía sólo se enfocaba en ciudades. Todas las grandes ciudades se concentraban alrededor de vías fluviales porque conseguían dinero a través del comercio y el agua era el único medio económico para enviar las mercancías.

Ahora se puede construir una gran ciudad en cualquier sitio, si puedes conseguir que la gente adecuada se mude allí. Por lo tanto, la pregunta sobre cómo hacer un silicon valley pasa a ser: ¿quiénes son esa gente "adecuada" y cómo conseguimos que cambien de ciudad?

Dos tipos

Creo que sólo se necesitan dos tipos de personas para crear un centro tecnológico: gente rica y nerds. Ellos son los agentes reactivos en la reacción que produce startups, porque ellos son los únicos que están presentes cuando las startups arrancan. Después, el resto de la gente también cambiará de ciudad.

La observación muestra que: dentro de los Estados Unidos, las ciudades han empezado a concentrar startups si y sólo si tienen gente rica y nerds en ellas. Muy pocas startups se crean en Miami, por ejemplo, porque aunque está llena de gente rica, tiene pocos nerds. No es el tipo de lugar que a les gusta a los nerds.

Mientras, a Pittsburgh le ocurre lo contrario: tiene montones de nerds, pero no gente rica. Se dice que los Departamentos de Ciencias Computacionales más importantes de Estados Unidos son el MIT, Stanford y Carnegie-Mellon. El MIT lleva a la Ruta 128. Stanford y Berkeley a Silicon Valley. Pero... ¿y Carnegie-Mellon? La lista para aquí. Más abajo, aparece que la Universidad de Washington tiene una gran comunidad de alta tecnología en Seattle, y que la Universidad de Texas en Austin tiene otra allí mismo, en Austin. ¿Pero qué pasa con Pittsburgh? ¿Y en Ítaca, sede de Cornell, que también aparece arriba en la lista?

Yo crecí en Pittsburgh y fui a la universidad en Cornell, así que puedo responder a eso. El clima es terrible, especialmente en invierno, y no es una ciudad histórica e interesante, como lo es Boston. La gente rica no quiere vivir en Pittsburgh o en Ítaca. Así que mientras hay allí un montón de hackers que quieren fundar una startup, no hay nadie que quiera invertir en ellos.

No a los burócratas

¿Realmente necesitas a la gente rica? ¿Funcionaría que el gobierno subvencionara a los nerds? No, no lo haría. Los inversores de startups son un tipo especial de gente rica. Ellos suelen tener un montón de experiencia en temas de tecnología. Esto (a) les ayuda a encontrar las startups adecuadas, y (b) significa que ellos pueden dar consejos y contactos a la vez que invierten dinero. El hecho de que apuesten por el resultado les hace prestar más atención.

Por naturaleza, los burócratas son el tipo de gente contraria a los inversores de startups. La idea que tienen en mente sobre montar startups es cómica. Sería como si matemáticos estuviesen dirigiendo Vogue, o quizás, como si los editores de Vogue dirigiesen una revista sobre matemáticas [2].

Aunque en realidad la mayoría de los burócratas lo hacen, lo hacen mal. Normalmente no lo percibimos, porque ellos sólo compiten con otros burócratas. Pero como inversores de startups deberían competir con profesionales que tengan mucha más experiencia y motivación.

Incluso las grandes compañías prohiben, generalmente, a sus propios grupos de Venture Capital que decidan sus propias inversiones. A la mayoría sólo se les permite invertir en negocios donde alguna firma de VC privada esté de acuerdo en ser el inversor principal.

No a los edificios

Si vas a Silicon Valley, lo que verás son edificios. Pero es la gente la que hace Silicon Valley, no los edificios. Leo frecuentemente que se hacen intentos de construir "parques tecnológicos" en otros lugares, como si el ingrediente activo de Silicon Valley fuese el espacio disponible para construir oficinas. Un artículo que trataba sobre Sophia Antipolis alardeaba de que allí había empresas como Cisco, Compaq, IBM, NCR y Nortel. ¿No se dan cuenta los franceses que esas no son startups?

Construir oficinas para empresas de tecnología no hará que tengas un silicon valley, porque la etapa principal en la vida de una startup es aquella que ocurre antes de que ellos tengan que disponer de ese espacio. La etapa principal es aquella en la que los trabajadores son tres tipos haciendo cosas en un apartamento. Dondequiera que una startup está cuando se funda, se quedará. La cualidad que define Silicon Valley no es que Intel, Apple o Google tengan oficinas allí, pero sí es el hecho de que ellos empezaron allí.

Así que si tú quieres reproducir Silicon Valley, lo que necesitas es a aquellas dos o tres personas que se reúnen alrededor de una mesa de cocina para dedicir cómo montar una empresa.

Universidades

Lo más excitante es que todo lo que se necesita son personas. Si pudieras atraer a una masa crítica de nerds y de inversores para que vivan en algún sitio juntos, entonces podrías reproducir Silicon Valley. Ambos grupos son altamente móviles. Ellos irán allí donde el estilo de vida sea bueno. Por lo tanto, ¿qué hace que un lugar sea bueno para ellos?

Lo que a los nerds les gusta es estar con otros nerds. La gente inteligente irá donde esté la gente inteligente, y en particular, irán donde estén las grandes universidades. En teoría, puede que haya otras formas de atraerlos, pero las universidades son realmente indispensables. Dentro de los Estados Unidos, no hay centros tecnológicos sin universidades prestigiosas, o al menos, sin prestigiosos departamentos de ciencias computacionales.

Así que si quieres hacer un silicon valley, no sólo necesitas una universidad: tiene que ser de las más prestigiosas del mundo. Y tiene que ser suficientemente buena para que actúe como un imán, atrayendo a la mejor gente a miles de kilómetros de distancia. Eso significa que tiene que ser igual de buena que el MIT o Stanford.

Esto suena duro. Realmente debería ser fácil. Mis amigos profesores, cuando deciden dónde les gustaría trabajar, piensan primero en una cosa: la calidad de la otra universidad. Lo que atrae a un profesor son buenos compañeros de trabajo (profesionales). Así que si te las arreglas para reclutar en masa a un importante número de los mejores jóvenes investigadores, tú puedes crear una universidad prestigiosa de buenas a primeras. Y puedes hacer todo eso con tan poco. Si pagases a doscientas personas un salario de tres millones de dólares (al año) cada uno, podrías tener una universidad incomparable en el mundo. Y desde ese punto, se mantendría una reacción en cadena. Así, cualquiera que sea el coste de una universidad mediocre, por medio billón más (aproximadamente), podrías tener una mejor. [3]

Personalidad

Sin embargo, crear una nueva universidad no sería suficiente para crear un silicon valley. La univesidad es sólo la semilla. Esta tiene que ser plantada en suelo fértil, si no, no germinará. Plántala en el sitio equivocado y tendrás Carnegie-Mellon.

Para crear startups, tu universidad tiene que estar en una ciudad que tenga otros atractivos aparte de la universidad. Tiene que estar en un lugar donde los inversores quieran vivir y donde los estudiantes quieran quedarse después de su graduación.

A estos dos grupos les gusta las mismas cosas, debido a que la mayoría de los inversores de startups son nerds. ¿Pero qué buscan los nerds en una ciudad? Sus gustos no son completamente diferentes de los de otra gente, ya que a ellos les atrae un montón de ciudades estadounidenses que son también importantes destinos turísticos: San Francisco, Boston, Seattle. Pero esto no siempre se cumple, ya que a ellos no les gusta otros lugares turísticos como pueden ser Nueva York, Los Angeles o Las Vegas.

Se ha escrito mucho últimamente sobre la "clase creativa". La teoría parece ser que mientras que la riqueza depende cada vez más de las ideas, las ciudades prosperarán sólo si pueden atraer a aquellos que sean ricos. Esto es completamente cierto; de hecho, fue la base del desarrollo de Ámsterdam hace 400 años.

Los nerds y la clase creativa tienen muchos gustos en común. Por ejemplo, a ellos les gusta los viejos vecindarios que estén bien conservados en vez de barrios residenciales construidos en masa; también les gusta los pequeños comercios y restaurantes en lugar de franquicias y grandes cadenas. Como el resto de la clase creativa, ellos quieren vivir en un lugar que tenga personalidad.

¿Qué es exactamente la personalidad? Creo que es el sentimiento que nos produce que cada edificio sea el trabajo de un grupo diferente de personas. Una ciudad con personalidad es una que no está construida en masa. Así que si quieres crear un centro de startups (o alguna ciudad para atraer a la "clase creativa") probablemente tendrás que prohibir que se realicen grandes proyectos urbanísticos. Cuando un gran territorio haya sido urbanizado por una sola compañía, podrás comprobarlo. [4]

La mayoría de las ciudades con personalidad son antiguas, pero no tienen por qué serlo. Las viejas ciudades tienen dos ventajas: son más densas porque se construyeron antes de que llegaran los coches, y son más variadas porque sus edificios fuern construidos uno por uno. Ahora puedes tener las dos cosas al mismo tiempo. Puedes tener leyes urbanísticas que aseguren la densidad y puedes prohibir la construcción en masa.

Un corolario dice que tienes que mantener al margen al mayor promotor de todos: al gobierno. Un gobierno que pregunta "¿cómo podemos construir un silicon valley?" probablemente ya se ha asegurado el fracaso en el mismo momento en el que ha planteado la cuestión. Tú no construyes un silicon valley; tú dejas que crezca.

Nerds

Si quieres atraer a los nerds, necesitas más que una ciudad con personalidad. Necesitas una ciudad que tenga la personalidad adecuada. Los nerds son un particular subconjunto de la clase creativa, y que tienen gustos distintos al resto. Puedes verlo claramente en Nueva York, porque atrae a un montón de gente creativa, pero a muy pocos nerds. [5]

Lo que les gusta a los nerds es el tipo de ciudad en donde la gente sonríe cuando sale a pasear. Esto excluye a Los Ángeles, donde nadie sale a dar un paseo, y también a Nueva York, donde la gente sale a pasear pero no sonríe. Cuando yo estuve haciendo el doctorado en Boston, una amiga de Nueva York vino a visitarme. En el trayecto desde el aeropuerto ella me preguntó: "¿Por qué todo el mundo sonríe?". Miré alrededor y no había nadie sonriendo. Ella sólo comparaba las expresiones faciales de esas personas con aquellas que estaba acostumbrada a ver.

Si tú has vivido en Nueva York, sabes de dónde proceden esas expresiones faciales. Es el tipo de lugar donde tu mente puede ser estimulada, pero tu cuerpo sabe que no está pasando por un buen momento. La gente no disfruta tanto de la vida allí con el propósito de obtener estimulación. Si te gustan determinados tipos de emociones, Nueva York es incomparable. Es un centro de glamour, un imán para todos los isótopos con estilo y fama que tienen una corta vida media.

A los nerds no les importa el glamour, así que para ellos, el atractivo que pueda tener una ciudad como Nueva York es un misterio. A la gente a la que sí le gusta una ciudad como Nueva York, no le importará pagar una fortuna por un pequeño, oscuro y ruidoso apartamento para vivir en una ciudad donde la gente "cool" es realmente "cool". Un nerd evalúa las condiciones y sólo ve esto: pagar una fortuna por un pequeño, oscuro y ruidoso apartamento.

Los nerds pagarán lo que sea para vivir en una ciudad donde la gente inteligente es realmente así, pero la verdad es que no tienes que pagar mucho por eso. Es la ley de la oferta y la demanda: el glamour es popular, y tienes que pagar por eso.

A la mayoría de los nerds les gusta los placeres más mundanos. A ellos les gustan las cafeterías en vez de clubs; las librerías en vez de tiendas de ropa con la última moda; dar caminatas en vez de ir a bailar; la luz del sol en vez de altos edificios. Para un nerd, el paraíso sería un lugar como Berkeley o Boulder.

Juventud

Son los jóvenes nerds los que arrancan startups, así que ese es el atractivo que las ciudades deben tener. Los centros de startups en los Estados Unidos son todos ciudades con espíritu joven. Esto no significa que sean nuevas. Cambridge tiene la planificación urbanística más antigua de América, pero su espíritu es joven porque está plagada de estudiantes.

Lo que no puedes tener, si quieres crear un silicon valley, es una gran población de gente "pesada". Sería una pérdida de tiempo intentar invertir las fortunas de una ciudad industrial en declive como Detroit o Filadelfia mediante el fomento de creación de startups. Esos sitios han tomado demasiada velocidad en la dirección equivocada. Sería mejor hacer borrón y cuenta nueva y empezar con una ciudad pequeña. O mejor aún, si hay una ciudad a donde la gente joven ya se está moviendo, allí mismo vale.

La zona de la Bahía era un imán para los jóvenes y los optimistas durante décadas, antes de que su nombre se asociara con tecnología. Era un sitio donde la gente iba en busca de algo nuevo. Y de esa forma se convirtió en sinónimo de locura californiana. Todavía hay un montón de eso allí. Si querías empezar una nueva moda pasajera, una nueva forma de enfocar tu propia energía, como por ejemplo, una categoría nueva de cosas no comestibles, la zona de la Bahía hubiera sido el lugar ideal para hacerlo. Un lugar que tolera lo que es raro en busca de lo que es nuevo es exactamente lo que se necesita en un centro de startups, porque económicamente, eso es lo que son las startups. La mayoría de las buenas ideas que tienen las startups son una locura; si de verdad fueses buenas ideas, alguien las habría llevado a cabo ya.

(¿Cuánta gente querrá ordenadores en sus casas? ¿Qué? ¿Otro motor de búsqueda?)

Esa es la conexión entre la tecnología y el liberalismo. Sin excepción, las ciudades altamente tecnológicas en los Estados Unidos son también las más liberales. Pero no es causa de que los liberales sean gente más inteligente. Es así porque las ciudades liberales toleran las ideas extrañas, y la gente inteligente, por definición, tiene extrañas ideas.

En cambio, una ciudad elogiada por ser "sólida" o porque representa los "valores tradicionales" puede ser un buen sitio para vivir, pero nunca tendrá éxito como centro de startups. Las elecciones presidenciales de 2004, aunque fueron un desastre en otros aspectos, nos proporcionaron mapas exactos de esos lugares condado por condado. [6]

Para atraer a los jóvenes, una ciudad debe tener un centro intacto. En la mayoría de las ciudades americanas, el centro ha sido abandonado, y el crecimiento, si hay alguno, está en las afueras. La mayoría de las ciudades americanas se han construido al revés. Pero ninguno de los centros de startups es así: ni San Francisco, ni Boston, ni Seattle. Todas estas ciudades tienen el centro intacto. [7] Mi suposición es que ninguna ciudad con un centro muerto puede convertirse en centro de startups. La gente joven no quiere vivir en las afueras.

Dentro de los Estados Unidos, las dos ciudades que creo que podrían convertirse en los nuevos silicon valleys son Boulder y Portland. Ambas tienen el tipo de sensación efervescente que atrae a los jóvenes. Sólo son grandes universidades a punto de convertirse en silicon valley, y lo serán si quieren hacerlo.

Tiempo

Una gran universidad cerca de una ciudad atractiva. ¿Eso es todo lo que hace falta? Eso fue que se necesitó para hacer el original Silicon Valley. Silicon Valley tiene sus orígenes en William Shockley, uno de los inventores del transistor. Él hizo la investigación que recibió el Premio Nobel para Bell Labs, pero cuando él fundó su propia compañía en 1956, se fue a Palo Alto para hacerlo. Por aquel tiempo eso estaba considerado como algo muy extraño. Pero ¿por qué lo hizo? Pues porque había crecido allí y recordó que era un buen lugar para vivir. Ahora Palo Alto es un barrio residencial de las afueras, pero entonces era una ciudad universitaria estupenda, una ciudad universitaria con un clima perfecto y situada a sólo una hora de San Francisco.

Las compañías que ahora dominan Silicon Valley ahora descienden todas, de diferentes maneras, Shockley Semiconductor. Shockley era un hombre difícil, y en 1957 su mejor gente ("los ocho traidores") le dejaron para montar una nueva compañía, Fairchild Semiconductor. Entre ellos estaba Gordon Moore y Robert Noyce, que fundaron Intel, y Eugene Kleiner, que fundó la firma de Venture Capital Kleiner Perkins. Cuarenta y dos años después, Kleiner Perkins fundó Google, y la persona responsable de eso fue John Doerr, quien vino a Silicon Valley en 1974 para trabajar en Intel.

Así que aunque un montón de nuevas empresas en Silicon Valley no construyen nada con silicio, siempre existen múltiples enlaces que llevan a Shockley. Aquí hay una lección que aprender: las startups engendran startups. La gente que trabaja para startups fundan sus propias startups. La gente que se hace rica con las startups crean otras nuevas. Sospecho que este tipo de crecimiento orgánico es el único medio para producir un centro de startups, porque es la única forma de conseguir la experiencia que tú necesitas.

Esto tiene dos importantes implicaciones. La primera es que tú necesitas tiempo para crear un silicon valley. La universidad la puedes crear en un par de años, pero la comunidad de startups que hay alrededor tiene que crecer orgánicamente. Ese ciclo está limitado al tiempo que tarda una compañía en tener éxito.

La otra implicación de la hipótesis del crecimiento orgánico es que tú no puedes ser un cualquiera en un centro de startups. O tienes una cadena de reacción autosostenida o no la tienes. La observación confirma esto también: las ciudades están en el ámbito tecnológico de las startups o no lo están. No hay término medio. Chicago tiene él tercer área metropolitana más grande de America. Como fuente de startups es insignificante comparado con Seattle, que está en puesto 15.

La buena noticia es que el capital semilla puede ser muy poca cantidad. Shockley Semiconductor, aunque no tuvo mucho éxito, erá muy grande. Eso trajo una masa crítica de expertos para que trabajansen juntos en una importante y nueva tecnología en un lugar que les gustara lo suficiente como para quedarse.

Competición

Por supuesto, un futuro silicon valley tiene que afrontar un obstáculo que el original Silicon Valley no tuvo: tiene que competir con el verdadero Silicon Valley. ¿Puede hacerse eso? Probablemente sí.

Una de las grandes ventajas de Silicon Valley está en las compañías de venture capital que hay allí. Eso no era un factor importante en los tiempos de Shockley, porque los VC no existían. En realidad, Shockley Semiconductor y Fairchild Semiconductor no eran startups propiamente dichas. Ellas eran filiales de Beckman Instruments y Fairchild Camera e Instrument respectivamente. Esas compañías aparentemente querían establecer empresas subsidiarias allí donde los expertos querían vivir.

Los venture capital, sin embargo, prefieren crear startups dentro de una zona que esté como mucho a una hora en coche. Ellos tienen más probabilidad a prestar atención a las startups que están en las cercanías. Pero cuando ellos captan startups en otras ciudades, prefieren que sus fundadores se muden a donde están ellos. Los VC no quieren tener que viajar para ir a reuniones de juntas directivas, y en cualquier caso, la probabilidad de tener éxito es mayor si estás en un centro de startups.

La centralización de compañías de venture capital tiene un doble efecto: ellas provocan que las startups se monten alrededor de ellas y eso significa que pueden arrastrar a más startups adquiriéndolas. Y aunque el primer efecto se esté debilitando porque ahora es muy barato montar algunas startups, el segundo está tomando más fuerza que nunca. Tres de las más admiradas compañías "Web 2.0" se crearon fuera de los centros de startups, pero dos de ellas ya habían sido compradas.

Estas fuerzas centralizadoras hacen que crear un nuevo silicon valley sea muy duro. Pero no significa que sea imposible. En última instancia, el poder lo tienen los fundadores. Una startup con la mejor gente vencerá a aquella que haya conseguido financiación de los más famosos VCs, y una startup que tiene el suficiente éxito nunca tendrá que cambiar de ciudad. Así que una ciudad que puede arrastrar a la gente adecuada con la suficiente fuerza puede resistir y sobrepasar a Silicon Valley.

A pesar de todo su poder, Silicon Valley tiene una gran debilidad: el paraíso que Shockley fundó en 1956 es ahora un gran aparcamiento. San Francisco y Berkeley son grandes, pero están a cuarenta millas de distancia. Silicon Valley es una enorme extensión suburbana. Tiene un clima fabuloso, que lo hace ser mejor que la mayoría de grandes terrenos que tienen otras ciudades Americanas. Pero un competidor que se las arregla para evitar extenderse tendrá una gran ventaja. Todo lo que una ciudad necesita es el tipo de lugar que los próximos ocho traidores mirarían y dirían: "Quiero quedarme" y sería suficiente para producir la cadena a reacción.

Notas

[1] Es interesante considerar cuánto se puede rebajar esta cifra. Sospecho que quinientas sería suficiente, incluso si no pudieran traer recursos con ellos. Probablemente con treinta, si yo pudiera seleccionarlos, serían suficiente para convertir Buffalo en un importante centro de startups.

[2] Los burócratas se las arreglan para destinar muy bien sus fondos, pero sólo porque (como la propia financiación de VC) ellos subcontratan la mayoría del trabajo de selección. Un profesor de una famosa universidad que tenga buena reputación entre sus colegas obtendrá financiación, da igual el propósito. Esto no funciona con las startups, cuyos fundadores no están patrocinados por ninguna organización y son, en muchos casos, desconocidas.

[3] Lo tendrías que hacer una vez, o al menos un departamento completo cada vez, porque habría más posibilidad de que la gente viniese si saben que sus amigos están allí. Y probablemente podrías empezar dsde cero antes que mejorar una universidad ya existente o perder mucha energía con los roces.

[4] Hipótesis: cualquier plan en donde hay muchos edificios independientes que son demolidos para ser "reconstruidos" como un único proyecto es una pérdida de personalidad para la ciudad, con la excepción de convertir esos edificios que no antes no eran públicos, como los almacenes.

[5] Algunas startups se crean en Nueva York, pero menos de un 10% de las que se crean Boston por cabeza, y la mayoría se dedican a campos menos "nerd" como las finanzas o los medios.

[6] Algunos condados que aparecen en azul son falsos positivos (que reflejan el poder que todavía tienen las máquinas del partido democrático) pero no hay falsos negativos. Puedes descartar con seguridad todos los condados en rojo.

[7] Algunos expertos de la "renovación urbana" intentaron destrozar Boston en la década de los 60, dejando un inhóspito descampado alrededor del ayuntamiento. La mayoría de los vecindarios resistieron con éxito.

Gracias a Chris Anderson, Trevor Blackwell, Marc Hedlund, Jessica Livingston, Robert Morris, Greg Mcadoo, Fred Wilson y Stephen Wolfram por leer los borradores de este ensayo, y a Ed Dumbill por invitarme a dar esta charla.

(La segunda parte de esta charla es "Por qué las Startups se condensan en América")

Ver todos los ensayos

Comentarios

No hay comentarios.

Enviar un comentario