Filtrando ideas para startups

Texto original: Filtering Startup Ideas, de Dharmesh Shah

Traducido por: Juan José del Río Holgado

Ver todos los ensayos

Tengo, de media, entre 4 y 5 ideas al mes. Esas ideas caen dentro de una de las siguientes categorías:

  1. Ideas que podrían ser nuevas compañías.
  2. Ideas que podrían ser nuevos productos para compañías que ya existen (mías o de otros)
  3. Ideas que podrían ser grandes y novedodas características para productos ya existentes
  4. Ideas que podrían mejorar característica o productos que ya existen

Realmente no he guardado un registro de todas mis ideas ni he intentado clasificar cuantas de ellas caen en cada una de las categorías anteriores (sin embargo, ahora que pienso en ello, no es una mala idea). Crearé una pequeña base de datos y comenzaré a hacerlo.

Uno de los retos con las ideas es encontrar como "filtrarlas". O más simple, qué hacer con ellas. Por razones obvias, la mayoría de las ideas que tengo no merecen la pena seguirlas ya que el esfuerzo para llevar a cabo parte de la idea no compensa el perder la oportunidad en otras cosas que ya estoy haciendo.

He aquí un ejemplo: Tiempo atrás (creo que fue en algún momento del año pasado), tuve una idea para mejorar como funcionan los relojes despertadores. Durante la mayoría de mi vida profesional, nunca he tenido realmente una hora fija a la que levantarme (es un lujo que realmente aprecio). En vez de eso, generalmente voy a la cama a distintas horas y duermo lo suficiente (7-8 horas, de media). Mi idea era mejorar un reloj despertador de forma que en vez de programar la alarma para una hora específica, puedas hacerlo como función de la hora actual (por ejemplo, levántame en 7 horas a partir de ahora). La interfaz sería muy simple. El reloj tendría 2 botones. Uno para +15 minutos y otro para +1 hora. Si yo quisiera una siesta de 45 minutos, pulsaría el botón de +15 minutos tres veces y me iría a dormir. Si quisiera 6 horas, pulsaría el botón de +1 hora seis veces y me iría a la cama. Cojes la idea.

Ahora, esta idea podría ser o no ser única (realmente nunca la he investigado), pero os prometo que no la he leido en ningún lugar ni he dado con ella. Es única, hasta donde llego.

¿Así que, qué hago con esto? ¿La respuesta? Nada. Incluso el simple acto de averiguar si existe un mercado, si la idea es original, si ya hay personas a las que podría licenciar la idea, etc. simplemente no compensa. Lo cual me lleva a intuir que (al menos para mi):

No hay un mercado eficiente para las ideas.

Si existiese un mercado eficiente, podría simplemente "vender" mi idea a quien quisiera comprarla por un "precio de mercado justo" (digamos, 1.000 dólares). Ahora mismo, el simple coste de averiguar cuando podría valer la idea es probablemente mayor que el de la idea en si misma. Este es un claro caso en el que el coste de la transacción es mayor que el del elemento.

¿Así que, cual es el propósito de todo esto? El propósito es que si el mercado "eficiente" de ideas está ausente, tienes que usar uno ineficiente. Esto es, filtras las ideas lo mejor que puedes, adivina cuales merecen la pena seguir y cuales no. En este sentido, un montón de "filtros" se tienen que aplicar. Y, para una eficiencia optima, el filtro que más probablemente "matará" la idea debería ser el primero en aplicarse. Mientras antes saques una idea de la lista de cosas viables que perseguir, más barato te sale. Así que, en vez de buscar criterios que la idea puede satisfacer, yo busco obstáculos que la idea puede que no pase. A menudo, uno de ellos es "originalidad" (por ejemplo, que ya haya sido hecho). Más tarde, escribiré sobre cuales son los distintos tipos de filtros mentales que aplico a las ideas y como selecciono cuales aplicar. No describo mal mi proceso aquí, las cosas raramente son tan poco organizadas o analíticas como las describo, pero hay un proceso, y lo recorro.

Ver todos los ensayos

Comentarios

No hay comentarios.

Enviar un comentario