El método de gestión «Comandar y Controlar»
Texto original: The Command and Control Management Method, de Joel Spolsky
Traducido por: Juan José del Río Holgado
Federico el Grande [PDF]: «Los soldados deben tener miedo a sus oficiales más que a todos los peligros a los cuales se expongan.... Las buenas intenciones nunca inducirán a los soldados comunes a enfrentarse a los peligros; solo lo harán bajo el yugo del miedo».
El método de gestión «Comandar y Controlar» está basado en la gestión militar. Primeramente, la idea es que la gente hace lo que les dices que hagan, y si no lo hace, les gritas hasta que lo hagan, y si aún así no lo hace, lo metes en el calabozo por un tiempo, y si esto no les enseña, les pones a pelar cebollas en un submarino, compartiendo un metro cuadrado de espacio personal con un tarado de una granja que nunca haya aprendido a lavarse los dientes.
Existen millones de grandes técnicas que puedes emplear. Alquila películas como Biloxi Blues u Oficial y caballero para coger ideas.
Algunos gestores usan esta técnica porque la aprendieron estando en el ejército. Otros crecen en un hogar autoritario o en países donde se piensa que es la forma normal de conseguir conformidad. Otros simplemente no conocen nada mejor. Hey, funciona con los militares, ¡debería funcionar en una startup de Internet!
Aparecen, y aquí viene lo malo, tres problemas con este método al aplicarlo a equipos de alta tecnología.
Primero, a la gente normalmente no le hace mucha gracia, y a los que menos gracia les hace es a esos desarrolladores software con extrañas vestimentas, que son, normalmente, bastante inteligentes y piensan que saben más que nadie en la empresa, por razones perfectamente lógicas, debido a que es verdad, y les fastidia de verdad cuando se les manda hacer algo «porque sí». Pero esta razón no es lo suficientemente poderosa como para descartar esta técnica - intentamos ser racionales en este artículo. Los equipos de alta tecnología tienen muchas metas, pero hacer que todo el mundo sea feliz raramente es una de ellas.
Un problema más práctico con «Comandar y Controla» es que el equipo gestor no tiene literalmente el tiempo para hacer microgestión a este nivel, porque simplemente no hay suficientes gestores. En el entorno militar, es posible dar una orden simultáneamente a un gran equipo de personas porque es común que todos ellos esté haciendo lo mismo. Puedes decir «¡Limpien sus armas!», al escuadrón 28, hacer una pausa mientras tanto y tomarte un té helado en el club de oficiales. En equipos de desarrollo de software todo el mundo está trabajando en algo diferente, así que los intentos de microgestión se convierten en un microgestión itinerante. Por eso de pronto te pones a hacer microgestión con un desarrollador durante un rato y despareces de su vida por unas par de semanas mientras haces microgestión sobre otros desarrolladores. El problema con el microgestión itinerante es que no estás el suficiente tiempo en cada sitio para ver por qué no se cumplen tus órdenes o para corregirlas. Efectivamente, todo lo que consigues es que todos tus pobres programadores descarrilen de vez en cuando, así que pasarán la siguiente semana encontrando los vagones y poniéndolos de nuevo sobre las vías, alineándolo todo de nuevo, pero la experiencia les ha hecho sentir un poco apaleados.
El tercer problema es que en una compañía de alta tecnología los contribuyentes individuales siempre tienen más información que los «líderes», por lo que son los que están en mejor posición de tomar decisiones. Cuando el jefe entra en la oficina y dos desarrolladores están discutiendo desde hace dos horas sobre la mejor manera de comprimir una imagen, la persona con menos información en la sala es el jefe, así que es la última persona que quieres que tome la decisión. Recuerdo cuando Mike Maples era un gran jefe genial, a cargo de Microsoft Applications, y se mantenía firme en su postura de no tomar parte en las decisiones técnicas. La gente, poco a poco, aprendió que no debían recurrir a él para este tipo de decisiones. Forzó que la gente debatiese el tema basándose en los méritos y los problemas siempre se resolvían en favor de la persona que mejor defendía su postura, er, quiero decir, los problemas siempre se resolvían de la mejor manera posible.
Si «Comanda y Controla» es una manera tan mala de gestionar un equipo, ¿por qué lo utilizan los militares?
Esto fue lo que enseñaron en la escuela NCO. Estaba en los paracaidistas israelíes en 1986. Probablemente haya sido el peor paracaidista que jamás han tenido, ahora que lo pienso.
Existen muchas órdenes permanentes para los soldados. Número uno: si estás en un campo de minas, quieto. Tiene sentido, ¿verdad? Te lo repetían constantemente durante el entrenamiento. De vez en cuando el instructor podía gritar «¡Mina!» y todos teníamos que quedarnos parados y así desarrollabas el hábito.
Orden permanente número dos: cuando te ataquen, corre hacia los atacantes mientras disparas. Los disparos hacen que ellos se cubran así que no te podrán disparar. Correr hacia ellos hace que te acerques, lo que hace más fácil apuntarles, lo que hace que sea más sencillo matarlos. Esta orden permanente también tiene mucho sentido.
Muy bien, ahora viene la pregunta de entrevista: ¿Qué haces si estás en un campo de minas y la gente comienza a dispararte?
Esto no es ninguna de esas situaciones hipotéticas; es una forma bastante molesta de ser cogido en una emboscada.
La respuesta correcta, resulta ser, que ignores el campo de minas, que corras hacia los atacantes mientras disparas.
El razonamiento detrás de esto es que si te quedas quieto, el enemigo os irá eliminando uno a uno hasta que estéis todos muertos, pero si cargas contra ellos, solo algunos moriréis por correr sobre las minas, así que por el bien común, eso es lo que tenéis que hacer.
El problema es que ningún soldado racional cargará bajo estas circunstancias. Cada soldado individual tiene un enorme incentivo para no hacerlo: quedarse quieto en el lugar y dejar que otro, otro soldado mucho más macho, haga la carga. Es algo parecido al dilema del prisionero.
En situaciones de vida o muerte, los militares necesitan asegurarse de que pueden gritar órdenes y que los soldados les obedecerán aunque las órdenes sean suicidas. Esto significa que los soldados necesitan ser programados para ser obedientes de una manera que no es tan importante para, digamos, una empresa de software.
En otras palabras, los militares usan «Comandar y Controlar» porque es la única manera de hacer que chavales de 18 años carguen a través de un campo de minas, no porque crean que es el mejor sistema de gestión para cualquier situación.
En particular, en equipos de desarrollo de software donde los mejores desarrolladores pueden trabajar en cualquier puesto, jugar a los soldados puede ser muy tedioso y harás que todos se vayan de tu equipo.
Mañana veremos lo que llamo el método de gestión «Econ 101».
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